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Pequeños grandes artistas

Como suelen decir las abuelas, “cada uno es de su padre y de su madre”. Y qué verdad es. Cada uno de nosotros es diferente. A pesar de que más de 7.000 millones de personas pueblan este planeta, no hay dos individuos iguales, tenemos un físico, una personalidad, unas habilidades y unos sueños diferentes.

Los niños exactamente lo mismo, desde muy pequeños con sus ideas y habilidades bien definidas. Por eso, como cada niño es un mundo, el aprendizaje de la lectura y la escritura es distinto en cada uno de ellos. Alrededor de los 6 años podemos considerar que un pequeño puede empezar a leer y escribir con más agilidad. Es en este momento cuando ya son capaces de controlar bien el lenguaje oral y coordinan mejor sus movimientos.

La labor de los padres en esta tarea es esencial. Ya destacamos la importancia de que los hijos vean leer a sus padres. También en el aprendizaje de la lectura y la escritura, es fundamental su apoyo. Ambas son un placer para los sentidos, y así deben percibirlas los niños. No deben sentirse presionados y agobiados, sino motivados e ilusionados por aprender, disfrutando durante el proceso. Los profesores pueden ser unos maravillosos guías para las dudas que sin duda irán surgiendo en el aprendizaje.

Los menores de 6 años pueden comenzar a conocer las vocales a través de sencillos juegos de trazos y puzzles para que vayan familiarizándose con ellas, para después hacer lo mismo con las consonantes. Aunque aún son muy pequeñitos, ya podemos percibir su gusto por la escritura y hacer crecer en ellos el escritor que llevan dentro.

Desde Quijote 360 queremos ayudar a desarrollar la creatividad y la imaginación de todos los niños, enseñándoles escritura de una forma divertida, casi mágica. Podrán aprender técnicas narrativas y convertirse en pequeños grandes artistas de la pluma. De la mano de entrañables personajes como la doctora Palíndromo y su laboratorio de palabras, los más pequeños de la casa jugarán con las palabras de mil formas para crear historias nacidas de su desbordante imaginación.

La próxima cita con la divertida y alocada doctora, tendrá lugar el 29 de marzo dentro del Festival Malakids 2014.

http://www.kideoo.com/plan/escritura-creativa-ninos-malakids/

¡¡No te lo pierdas!!

 

Susana Martín 

Periodista y bloguera

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De tal palo…

Siempre me ha gustado mucho leer y escribir. Desde pequeñita. Y tengo claro que una de las principales razones por las que amo la lectura es que mi madre es una lectora empedernida, una auténtica devoradora de libros.

Desde que tengo uso de razón la recuerdo con un libro entre las manos, aprovechando los pocos momentos del día que le dejábamos para ella, después de liberarse de deberes, idas y venidas al colegio, cocinas, planchas… Las páginas caían una tras otra hasta llegar a la última y las estanterías se abarrotaban a un ritmo vertiginoso.

Aunque siempre juró que nunca tendría un e-book entre las manos porque “nada podrá sustituir jamás el olor de un libro nuevo”, al final se ha apuntado a las nuevas tecnologías y está encantada, pensando que cuando sea una abuelita entrañable con 90 años, podrá seguir leyendo aumentando el tamaño de las letras al máximo.

Ahora la madre soy yo. Ahora me toca a mi trabajar y dedicar mis esfuerzos a cuidar y educar a dos personitas que están empezando a vivir y a empaparse de todo aquello que les rodea. Y uno de mis empeños es que lean, que escriban, que se dejen envolver por la magia de la lectura, que se dejen arrastrar a las miles de aventuras que vivirán buceando entre libros.

Leer con los niños no sólo les permite enriquecer sus conocimientos, ampliar su vocabulario y reforzar su imaginación, también ayuda a fortalecer los vínculos entre padres e hijos. Es un momento de complicidad y unión, por ejemplo, antes de ir a dormir. Apaga la tele, aparca la tablet durante unos minutos y dedícate a contarles historias, a dejar que ellos interpreten las palabras a su modo, que rían, que sueñen, que inventen. Y tú con ellos.

Si los pequeños de la casa ven leer a los mayores, se sentirán atraídos, tendrán curiosidad y ganas de aprender. Si leemos con nuestros hijos, con nuestros sobrinos o nuestros nietos, les estaremos dando uno de los mejores y más bonitos regalos del mundo, uno de esos que no se pagan con dinero.

 

Susana Martín

periodista y bloguera